viernes, 19 de agosto de 2011

EL DÍA DE LOS VIENTOS

El otro día en el camping Montplaisir en St Remy de Provence (Francia), estábamos durmiendo en nuestra super tienda de campaña "two seconds" de Decathlon (que ya tiene 3 añucos y aguanta como una campeona), cuando a eso de la una de la mañana comenzó una tormenta. 
El ruido era tremendo, sonaba un trueno y cuando no había terminado ya estaba sonando otro, a ratos la lluvia caía con tal fuerza que no podíamos hablar sin gritar, y el viento movia la tienda para todos lados (aunque solo hay 2).
Pero la tienduca no calo. La tienduca no se movió. La tienduca resistió como buena navarra (la compramos en el Decathlon de Pamplona) y ¿por que?pues porque, entre muchas causas mas, estaban puestos los vientos.
¿Y a que viene todo esto? os preguntareis, y hacéis bien porque vaya anécdota sin sentido alguno, pero no, que la historia comienza ahora.

Era el verano de 2.008, verano en que todos los fines de semana acabamos en alguna zona de Navarra de camping y ese finde toco en Estella-Lizarra. El viernes dormidos en Tudela y el sábado al levantarnos ya buscamos a donde ir y pusimos rumbo a ver todos los pueblos que pillaban por el camino. Llegamos a media tarde, hacía mucho calor, mucho y había hormigas voladoras por lo que, aunque el cielo estaba azul yo ya estaba con la mosca detrás de la oreja y le dije al Pato:
- Va a ver tormenta. Este calor no es normal y mira que hormigas.-
Pero él pasó de mi. Comenzamos a montar la tienda, (recuerdo al lector que es una tienda "two seconds", calcule usted el tiempo de montaje) y a pesar de mi insistencia, no pusimos los vientos. La tierra estaba seca, no teníamos martillo y el Pato quería ir a la piscina sin perder segundo y aunque hice mucho hincapié en la importancia de un buen viento en una tienda, pasó de mi y su respuesta, muy común incluso a día de hoy, fue
-si, luego sin falta lo hago.-
JA. JA. JA. Sin exclamaciones y en mayúsculas. Secos y fuertes quiero decir, para el que no lo pille.
Nos fuimos a la piscina, luego a ducharnos y ya para la hora de la cena, unas nubes, que no nubarrones, blancas y grandes,  del tipo cumulus para los expertos, empezaron a asomar en el horizonte. El calor a pesar de acercarse la noche seguía siendo un tanto asfixiante, y entonces, inocente de mi volví a comentar:
- Ddeberíamos de poner los vientos.-
- Que no te preocupes que no hacen falta.- fue la respuesta.
Y ese fue mi error. ¿Por que seré tan sumamente vaga y no puse yo los vientos? Si sé, perfectamente, que si sopla viento o que si llueve los vientos dan una estabilidad perfecta al habitáculo. Pues nada. No sé si fue por el enamoramiento reciente o porque nos íbamos al restaurante del camping a cenar un chorizo a la sidra que pasé del tema.

Voy a ver si acelero que me enrrollo como las persianas.

Pues nada, cenando empezó un viento muy fuerte, las cortinas de las ventanas del bar volaban, las puertas se cerraban de golpe y la gente murmuraba por las esquinas comentanado lo que todos pensábamos. Va a llover. A eso del momento de pedir la cuenta se oyó el primer trueno, miré al Pato con cara de "te lo dije"pagamos y cuando mi chancla piso el camino para llegar a la parcela gotas de lluvia del tamaño de mi puño empezaron a golpearme la cabeza. Para cuando quise echar a correr, descalza, porque con las chanclas casi me mato, el vestido ya estaba caladito entero. Nos metimos corriendo a la tienda. Empapados y sólo con una de mis camisetas para secarnos, la cámara de fotos y una sabana, pues el frontal, las esterillas y demás estaban en el coche. La tormenta era tan fuerte que la gente se metió en los coches. Nunca he visto restorcerse una tienda así. El techo subía y bajaba, los lados se plegaban sobre si mismo y todo ¿por que?porque no estaban puestos los vientos.

La tormenta pasó. La tienda tampoco caló nada, cosa que no me puedo ni explicar con todo lo que llovió y los que se retorció pero que el Pato pone SIEMPRE los vientos desde entonces...palabrita de la que escribe, y sin decírselo eh?

FOTO DE LA TORMENTA ALEJANDOSE

lunes, 25 de julio de 2011

SALVADO DE AVENA

Es uno de los nuevos alimentos que he incluido en mi alimentación. Lo he descubierto gracias a la famosa dieta Dukan, la cual no sigo, aunque si he cogido algunas de sus ideas pues, no me parece del todo saludable si se sigue a raja tabla, pero si que tiene buenos consejos como es el introducir el salvado de avena de forma diaria. Ya aprovecho la ocasión para recordar que la buena alimentación es la que se come de todo pero en pequeñas cantidades y siempre acompañadas de ejercicio, mínimo 30´al día.


El salvado de avena es lo que queda al refinar el grano de avena. Tiene una elevada cantidad de proteínas, bajo contenido en grasas y muchos hidratos de carbono. Que al oír esta palabra uno se puede asustar y pensar que engorda muchisimo, que como todo alimento tiene sus calorías (aquí todo engorda poco o mucho pero engorda, menos el agua), pero estos hidratos de carbono se transforma en glucosa en el organismo de manera mas lenta por lo que la saciedad dura mas tiempo y los niveles de glucosa en sangre son mas regulares. El salvado de avena es rico en fibras, minerales y vitaminas del grupo B. Vamos, completito, completito.


PROPIEDADES:


Se puede decir que todas sus propiedades parten de la misma base. Tiene capacidad de arrastre a la altura del intestino, pues al unirse al agua aumenta de tamaño. De esta forma es beneficioso para el estreñimiento,  las heces aumentan de tamaño y se ablandan por lo que su expulsión es mas fácil, previniendo también la aparición de hemorroides.


Con esa capacidad de arrastre, se lleva el colesterol, glucosa y toxinas. Por lo que ayuda a mantener los niveles adecuados de colesterol, glucosa y al eliminar esas toxinas previene la aparición de cánceres como el de colón, útero, mama y prostata.


Su uso en las dietas de adelgazamiento viene dado por su cualidad saciante. Al aumentar de tamaño te da la sensación de estar lleno.


Pero como todo tiene sus pros y sus contras. Es beneficioso en cantidades recomendadas, yo particularmente recomiendo 2 cucharadas soperas al día de salvado de avena de muelo grueso. Y para tener todas esas capacidades es necesario agua, mucha agua, para aumentarle de tamaño y facilitar el arrastre. Yo lo que hago es pegarme a la botella de 1,5l y asi me aseguro que mínimo eso me lo bebo. Además, es mas facil beber el agua a morro de una botella que del vaso, aunque suene mal. Y sobre todo es un apoyo alimenticio, no un alimento como tal por lo que no nos podemos alimentar solo de salvado de avena, hay que acompañarlo de una dieta equilibrada.


RECETAS:


Yo lo consumo siempre dentro de alimentos. Tomarlo a cucharadas, como conozco gente, o en un vaso de leche o en un yogurt no me gusta nada. En el vaso de leche se forma una pasta grumosa. En el yogurt, para mi se queda como...a la gente que le gustan los youres con cereales o el muesli, no tendrán problemas, pero se queda muy seco, aunque este con el yogurt, no me gusta.


Yo me hago magdalenas y pan de chocolate, para desayunar o para media mañana.


PAN DE CHOCOLATE:
- 1clara de huevo
- Pizac de edulcorante liquido o en polvo, me gusta mas el liquido, endulza mas.
- 2 cucharadas de salvado de avena
- pizca de chocolate en polvo desgrasado
- chorrito de aroma de mantequilla (opcional)


Batir la clara a punto de nieve y una vez que esté, añadir el resto de ingredientes, mezclarlo todo bien y al micro, a 450, que es lo mas bajo de mi micro, 2´. Si no se hace un poco mas, que se hace demasiado, menos. Yo es que la cocina no es lo mio y lo hago todo a ojo. Queda esponjoso y muy rico para el desayuno. Y no engorda nada.


MAGDALENAS:
- 2 huevos
- 9 cucharadas de salvado de avena
- edulcorante liquido (a ojo, pruebas y si esta poco dulce echas mas).
- 2 yogures naturales desnatados (que si les echas de sabor, ese sabor tendrán las magdalenas)
- 1 sobre de gasificante
- y leche desnatada (pero si ves que esta muy espeso, si no, no echo nada)


 Se bate el salvado de avena para hacerlo mas pequeño, si se puede, si no se echa tal cual. Y lo reservamos. Se separan las claras de las yemas y se baten a punto de nieve. Una vez que estén se añade las claras y el edulcorante. Se bate de nuevo. Añadimos lo demás, lo ultimo el sobre de gasificante. Se bate todo, se pone en los moldes. Se introduce en el horno a media altura 180´durante 20-30 minutos. A mi, me encantan.


viernes, 1 de julio de 2011

Tribuna Libre publicada en el Diario Montañés (1 julio 2011):

Totalmente de acuerdo con este articulo acreca de la candidatura de Santander a Ciudad de la cultura europea 2016

DONOSTIA y SANTANDER; AGUA Y ACEITE.

Ramón Otí Gandarillas. Miembro de la Asociación ADIC Donostia será la Capital Europea de la Cultura en 2016, y sería deseable analizar el porqué del éxito donostiarrra y el del estrepitoso fracaso santanderino para sacar conclusiones en positivo. No es cuestión de recurrir al “ya lo decía yo”, pero la tozuda realidad no entiende de los discursos aldeanos en los siempre nos escondemos. Ha ganado quien ha cumplido con lo que algunos exigimos en su día al Ayuntamiento santanderino; o sea, quien cumplió con las bases que recomendaba la Unión Europea para este tipo de manifestaciones: apelar a la cultura local para extenderse a las demás, afirmar la implicación del entorno cultural y geográfico, desarrollar una programación coherente con la política cultural de la comunidad, buscar la participación del entorno próximo, atender a las especificidades y observar la historia propia como elementos de diversidad. Vamos, exactamente lo contrario que el proyecto santanderino…. Aquellos que se empeñaron en conducir en sentido contrario, como Santander, fueron eliminados en el primer filtro. Los que siguieron el argumentario recomendado llegaron a la final y, en ella, Donostia puso sobre el tapete su dimensión cultural internacional, más que reconocida, algo que Santander ni puede ni quiere hacer desde hace 70 años. Además, conjugó su situación geográfica, su identidad vasco-donostiarra y sus propios estrangulamientos y debilidades para actuar en positivo. Los donostiarras, lejos de esconder sus miserias, las enseñaron, y afirmaron abiertamente que pretendían ser la capital europea para poner la cultura al servicio de la paz y del encuentro. Exactamente lo contrario que Santander, que incluso desde lo más hondo de su derrota, sólo supo acudir al victimismo provinciano para justificarse, incapaz de asumir ni una sola de sus infinitas disfunciones. Pero es que Santander presentó un proyecto deliberadamente perdedor. Desde el principio, rechazó utilizar su historia, cultura e identidad, eliminó su integración cántabra, cantábrica y atlántica, y se sumergió en un improvisado y falso cosmopolitismo. En otras palabras, un corta-pega de eventos inconexos que no profundizaba en ningún modelo cultural. Sin tapujos, estimo que todo esto se hizo adrede. En primer lugar, porque el interés que han demostrado los regidores de esta ciudad por la vida cultural santanderina ha sido siempre nulo, y en segundo término, porque este Santander abúlico no quiere que cambie nada, ni política ni socialmente, y en un Santander mínimamente intelectual, culto, dinámico o cohesionado, habría que trabajarse el terreno para ganar unas elecciones. Aquí no hace falta; nadie se arriesga a cambiar nada cuando las cosas le funcionan. Para mayor mofa del patrioterismo santanderino, Donostia presentó su proyecto, lógicamente, en euskara, lengua minoritaria, hablada en un pequeño rincón de Europa. Y lo hicieron toda la clase política junta, apelando a su identidad. Sin ir más lejos, la corporación donostiarra, sin excepción, escenificó su vinculación al proyecto vistiéndose de forma tradicional para bailar un aurresku. Mostraron su carácter y su identidad, justo lo que aquí nos empeñamos en travestir o aniquilar. Para que luego haya que escuchar a los “santanderinos de toda la vida” sentenciando que el valor de lo propio es nulo en plena era de la globalización. El mismo Santander que ahora se revuelve ante la victoria donostiarra, sigue siendo incapaz de asumir y reconocer su grotesca carencia: su habitual incompetencia para estar a la altura de los tiempos y las sociedades que nos rodean. Con la parodia electoralista de Santander 2016, triunfó de nuevo el servilismo de una parte de Santander, la que disfruta de su condición de ciudad-dormitorio, de un espacio descohesionado, individualista, desarraigado, apático, indolente, carente de referentes propios, acomplejado, ignorante de su propia realidad, cultura e historia, rediseñada a sí misma desde los tópicos cañís como únicos referentes colectivos. Y claro, una ciudad alienada no es cosmopolita, sino holgazana, y nunca podría ser premiada, sino penalizada. La “culturalidad” es la cultura que aporta, genera y define a una población como espacio de creación, no como un puntual escenario de actividades. Santander jamás podría haber ganado la capitalidad europea, pero su candidatura podría haber servido como punto de inflexión para, desde la nada, afrontar un renacer social hacia cotas mínimamente presentables. No afrontar el fracaso es, al fin y al cabo, reafirmarse en lo hecho, o sea, seguir siendo una ciudad estancada pero orgullosa. El Ayuntamiento no quiere cambios, sino ganar elecciones, y para eso, nada se debe mover. San Sebastián, con todos sus problemas, es Donostia, es decir, pintxos, festival de cine, jazz, urbanismo, euskara, integración, tradición, tamborrada, teatro Victoria Eugenia, Orfeón, Arzak, Subijana, Berasategi, la Real, calle, fiesta, arte, dinamismo, creatividad, internacionalismo, vida… Y frente a ese modelo, Santander “se disfraza” de feria taurina, sevillanas y días de las Fuerzas Armadas. Al final cualquiera que conozca San Sebastián y la compare con Santander, sabe que, haber presentado a nuestra ciudad a Capital Europea de la Cultura, y con ese proyecto, fue tan “real” y “serio” como presentar al Chikilicuatre a Eurovisión. Necesitamos reflexionar. Las circunstancias electorales resultantes de los comicios municipales en Donostia son irrelevantes, no tienen nada que ver para, de verdad, analizar lo que es nuestra ciudad y lo lejos que está de ser un referente siquiera en el Cantábrico.